Sep 19

Migración y el Shabbat

Migración y el Shabbat

Autor: Bojidar Marinov.

 

Oye, oh Israel, los estatutos y ordenanzas que hablo hoy a tus oídos, para que los aprendas y pongas por obra. El Señor nuestro Dios hizo un pacto con nosotros en Horeb. No hizo el Señor este pacto con nuestros padres, sino con nosotros, con todos aquellos de nosotros que estamos vivos aquí hoy. Cara a cara habló el Señor con ustedes en el monte de en medio del fuego, mientras yo estaba en aquella ocasión entre el Señor y ustedes para declararles la palabra del Señor, porque temían a causa del fuego y no subieron al monte.

En los primeros capítulos de Deuteronomio, Moisés estaba parado delante de Israel, en el desierto (literalmente), con el propósito de repetirle la Ley de Dios a los hijos e hijas de la segunda generación de Israelitas. Ellos no eran los esclavos que salieron de Egipto. Ellos no eran las personas que estuvieron al pie del Monte, quienes observaron a Dios hablar desde el Monte, quienes se rebelaron en contra de Moisés y quienes querían regresar a Egipto. Las personas que le escuchaban en el desierto más allá del Jordán o habían nacido después de que Dios hiciera el pacto con Israel o eran demasiado jóvenes para comprender lo que había sucedido en el Sinaí. Los verdaderos esclavos estaban muertos. Como Dios lo prometió, ni uno de ellos entraría a la Tierra Prometida, ni siquiera Moisés. Salvo dos excepciones por supuesto: Los dos hombres quienes 40 años antes de eso, desafiaron su miedo, desafiaron su mentalidad de esclavos desarrollada tras varias generaciones de esclavitud y que instaron a Israel a entrar a la Tierra Prometida y tomar dominio sobre esta: Josué (un Israelita) y Caleb (un Cenezeo, un extranjero de origen Cananita). El periodo de tiempo que separó estos dos eventos es el mismo periodo de tiempo que nos separa hoy en día de la renuncia del Presidente Nixon ante el Escándalo de Watergate, excepto que, no habían agencias de noticias ni instalaciones de multimedia de almacenamiento online para mantener vivo el recuerdo. Todos los que estaban escuchando sabían del Sinaí por sus padres y por el recuerdo colectivo de toda la comunidad, pero ninguno de ellos estuvo realmente ahí, excepto estos dos hombres.

No obstante, Moisés les contó que el pacto que Dios hizo en el Monte Sinaí había sido hecho con ellos, no con sus padres. Después de esto procedió a repetirles los mismos Diez Mandamientos que les dio a sus padres. Bueno, no exactamente los mismos. Hubo un pequeño cambio en los Mandamientos o no tan pequeño. El cambio fue en el Cuarto Mandamiento o más bien, en el fundamento legal y lógico del Cuarto Mandamiento.

El texto del Cuarto Mandamiento que Dios le dio a la generación previa era:

Acuérdate del día de Shabbat para santificarlo. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es un Shabbat para el SEÑOR tu Dios; no hagas en él obra alguna, tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu criada, ni tu bestia, ni tu extranjero que está dentro de tus puertas. Porque en seis días hizo el SEÑOR los cielos y la tierra, el mar, y todas las cosas que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, el SEÑOR bendijo el día de Shabbat y lo santificó (Éxodo 20:8-11).

Pero con los hijos él cambió el razonamiento:

Guardarás el día de Shabbat para santificarlo, como el SEÑOR tu Dios te ha mandado. Seis días trabajarás, y harás toda tu obra; mas el séptimo día es Shabbat al SEÑOR tu Dios; ninguna obra harás tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu buey, ni tu asno, ni ningún animal tuyo, ni el extranjero que está dentro de tus puertas, para que descanse tu siervo y tu sierva como tú. Acuérdate que fuiste siervo en tierra de Egipto, y que el SEÑOR tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual el SEÑOR tu Dios te ha mandado que guardes el día de Shabbat (Deuteronomio 5:12-15).

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Sep 19

Reseña del Libro: Ningún Otro Estándar: Teonomía y sus Críticas

Reseña: Ningún Otro Estándar: Teonomía y sus Críticas

Por Chuks Ezemandu, vicario iglesia anglicana, Lagos, Nigeria

AUTOR: Dr. Greg L. Bahnsen

AÑO DE PUBLICACIÓN Y TAMAÑO: 1991 / 351 páginas

SITIO WEB (para descargarlo gratis): http://www.entrewave.com/freebooks/docs/219e_47e.htm

En Contra del Antinomianismo

El Dr. Greg L. Bahnsen se centra en las bases bíblicas para una teonomía exhaustiva, sobre las Leyes de Moisés tal como se aplican en Cristo como la base para la santificación individual, familiar, como Iglesia y sociedad, con el poder del Espíritu Santo. En realidad el Dr. Bahnsen escribió en contra del vicio del antinomianismo. Él promovió un pro-nominianismo integral. El Dr. Bahnsen insistió que cualquier persona que escucha a Moisés escuchará a Cristo, por lo tanto los Cristianos deberían honrar la ley de Moisés simplemente porque las palabras de Cristo nos piden que lo hagamos. La teonomía no es un asunto de escuchar a Moisés en lugar de escuchar a Cristo, sino más bien de escuchar a Moisés por causa de Cristo. Para demostrar que el pro-nominianismo de los Apóstoles fue más allá del individuo, la familia y la iglesia, él citó ejemplos del Nuevo Testamento que citan las Leyes Civiles de Moisés:

Pablo apeló por una prohibición extra del decálogo en contra del incesto (1 Corintios 5:1).  La jurisprudencia en contra de la homosexualidad fue apoyada en el Nuevo Testamento (1 Corintios 9:9). Santiago aplicó la ley judicial acerca del pago puntual a los empleados (5:4). Los mandamientos importantes del Nuevo Testamento acerca de no vengarse, de ir con un hermano ofendido y sobre el cuidado a los enemigos todos son tomados de las leyes jurídicas del Antiguo Testamento (Romanos 12:19; Mateo 18:15; Romanos 12:20; Mateo 5:44). Es notorio que el Nuevo Testamento cita las leyes jurídicas del Antiguo Testamento bastante seguido y sin disculparse o negarlas, como para aceptar directamente la afirmación audaz de los críticos de la teonomía en cuanto a que estas leyes ya fueron abolidas por la obra de Cristo o por la venida del Espíritu Santo. “Ni una jota ni una tilde pasará de la ley, hasta que todo se haya cumplido” (Mateo 5:18).

Por lo tanto, el Dr. Bahnsen dio más ejemplos,  “¿Juzga acaso nuestra ley a un hombre si primero no le oye, y sabe lo que ha hecho?” (Juan 7:51) ¿No es el asesinato y su juicio una “referencia al”  aspecto civil de la ley (Mateo 5:21)? ¿No es el “ojo por ojo y diente por diente” un aspecto civil de la ley (Mateo 5:38)? ¿No es la ejecución de los delincuentes incorregibles un aspecto civil de la ley (Mateo 15:4)? ¿No son las cosas “dignas de muerte” por las que pagan los judíos una referencia a los aspectos civiles de la ley (Hechos 25:7-8,11)? ¿No es el robo un asunto civil (Romanos 13:9)? ¿La extorsión (1 Corintios 5:10; 6:10)? ¿Defraudar el salario (Santiago 5:4)? ¿No es la sumisión a los gobernantes civiles un “aspecto civil” de la ley de Dios (1 Pedro 2:13-17)? Nuestros ejemplos podrían continuar y continuar, pero el punto ya debe estar claro a estas alturas. El conflicto entre la ley de la Bestia política y la ley de Dios es un motivo clave en Apocalipsis (12:17; 13:16-17; 141, 9, 12; cf. Deuteronomio 6:8).

Él continua explicando cómo el antinomianismo – especialmente los asuntos legales – inevitablemente da como resultado estándares dobles. Dios no tiene un estándar doble de la justicia en la sociedad. La violación está mal, ya sea en Israel, Nínive o Nueva York y el castigar a los violadores con tanta indulgencia o severamente está mal para los magistrados ya sea en Israel, Nínive o Nueva York.

Si Dios no ha revelado los estándares objetivos de justicia para el crimen y el castigo, entonces los magistrados no pueden ser justicieros genuinos de la ira de Dios en contra de los malhechores. Ellos sólo podrían vengar su ira humana en contra de quienes les ofenden sin ninguna seguridad de que el malhechor genuino está recibiendo una recompensa justa. En ese caso la “espada” sería empuñada “en vano” (Romanos 13:4) y personas buenas tendrían una buena razón para tener miedo (v.3). Los estándares criminales del Antiguo Testamento son el estándar objetivo de Dios de la justicia pública, prescribiendo para cada transgresión su “justa retribución” (Hebreos 2:2) y ejecutando sólo a quienes hacen cosas “dignas de muerte” (Hechos 25:11; cf. Deuteronomio 21:22) – aún cómo los paganos las conocen (Romanos 1:32; 2:14-15).

Él aplicó la ley de Dios a los jueces (Hechos 23:3; cf. Levítico 19:15). Él apoyó la prohibición de Dios en contra de insultar a los gobernantes (Hechos 23:5; cf. Éxodo 22:28). Al abordar las relaciones sociales y las condiciones apeló a las leyes mosaicas en cuanto al incesto (1 Corintios 5:1; Levítico 18:8), en relación a la homosexualidad (Romanos 1:27, 32; cf. Levítico 20:13), con respecto al tratamiento justo a los esclavos (Colosenses 4:1; cf. Levítico 25:43,53). Él ratificó el uso de la ley de Dios para refrenar los crímenes sociales como matar a los padres, el secuestro, homosexualidad, perjurio, etc. (1 Timoteo 1:8-10). Él esperaba que las sanciones civiles de la ley de Dios fueran aplicadas (Hechos 25:11), enseñando que los magistrados civiles debían ejercer sus oficios como “ministros de Dios” (Romanos 13:1-4). Él acusó al emperador por su “falta de ley” (2 Tesalonicenses 2:8).

Así que, de manera contraria a la posición equivocada de los críticos acerca del pro-nominismo integral, las Leyes Civiles de Moisés (como la base para muchos de los mandamientos del Nuevo Testamento) fluyen casi desde Mateo hasta Apocalipsis.

Sep 18

Libro El Paraíso Restaurado – Parte XIV

Los objetos de adoración anteriores eran variados e incontables; cada lugar tenía su propio ídolo y su así llamado dios de un lugar, no podía pasar a otro para poder persuadir a la gente de ahí para que lo adoraran, sino que apenas era reverenciado por los suyos. ¡En realidad no! Nadie adoraba al dios de su vecindario, sino que cada hombre tenía su propio ídolo y pensaba que era el señor de todo. Pero ahora sólo Cristo es adorado, como el Único y Mismo entre todos los pueblos en todo lugar y lo que la debilidad de los ídolos no pudo hacer, esto es, convencer aún a aquellos habitando muy cerca, Él los ha afectado. Él no sólo ha persuadido a los cercanos, sino que literalmente al mundo entero para adorar a uno y al mismo Señor y a través de Él al Padre.

Atanasio, En la Encarnación [46]

 

14- LA RESTAURACIÓN DE ISRAEL

La antigua Israel había sido excomulgada, cortada del pacto por medio del juicio justo de Dios. En lo superficial, esto presenta un grave problema: ¿Qué acerca de la promesa de Dios a Abraham, Isaac y Jacob? Dios había jurado que Él sería el Dios de la simiente de Abraham, que el pacto sería establecido con la simiente de Abraham “en sus generaciones por pacto perpetuo” (Génesis 17:7). Si la salvación se había pasado de los judíos a los gentiles, ¿qué dice eso acerca de la fidelidad de Dios a Su palabra? ¿Hay algún lugar para Israel como pueblo en la profecía?
Estas preguntas serán respondidas en su mayoría directamente en las Escrituras por el Apóstol Pablo en Romanos 11.

 

El Rechazo de Israel no es Total

Dios nunca rechazó completamente al pueblo de Israel, Pablo señala. Después de todo, el mismo Pablo era “un Israelita, un descendiente de Abraham de la tribu de Benjamín” (v.1) y Pablo no es un caso aislado. De hecho, como él lo muestra, es consistente con la historia de Israel que sólo unos cuantos fueron verdaderamente creyentes en la fe Bíblica. Como un ejemplo, cita la historia de Elías (1 Reyes 19), quien se quejó con Dios de que él era el único Israelita fiel que quedaba. Dios reprendió a Elías con la declaración de que Él se había reservado siete mil fieles en Israel para Él, hombres que no habían doblado su rodilla ante Baal. De manera similar, dice Pablo, “así también aún en este tiempo ha quedado un remanente escogido por gracia” (v.5). En su gracia soberana Dios ha escogido salvar algunos de Israel, aún cuando Él ha condenado a Israel como un todo, “Lo que buscaba Israel, no lo ha alcanzado, pero los escogidos sí lo han alcanzado y los demás fueron enfurecidos” en su incredulidad, como el Faraón impío de Egipto (v.7; cf. 9:14-18). Para la mayoría del pueblo de Israel, “Dios les dio espíritu de estupor, ojos con que no vean y oídos con que no oigan, hasta el día de hoy” (v.8; cf. Hechos 28:25-28). Sobre los excomulgados del pacto vendrán las maldiciones del Antiguo Testamento: “Sea vuelto su convite en trampa y en red, en tropezadero y en retribución; sean oscurecidos sus ojos para que no vean y agóbiales la espalda para siempre (v.9-10). Sin embargo, Dios todavía tenía Sus elegidos entre el pueblo de Israel. Como Pablo, ellos serían salvos. El rechazo de Dios a Israel no fue total.
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Sep 04

Libro El Paraíso Restaurado – Parte XIII

¿Cuándo empezó la gente a abandonar la adoración a los ídolos, sino hasta que la misma Palabra de Dios vino entre los hombres? ¿Cuándo cesaron los oráculos y se volvieron carentes de significado, entre los griegos y en todas partes, excepto cuando el Salvador se reveló a Sí mismo en la tierra? ¿Cuándo aquellos a quienes los profetas llaman dioses y héroes empezaron a ser juzgados como simples mortales, excepto cuando el Señor tomó los despojos de la muerte y conservó incorruptible el cuerpo que Él había tomado, resucitando de entre los muertos? O ¿cuándo el engaño y la locura de los demonios cayó en desprecio, salvo cuando la Palabra, el Poder de Dios, el Maestro de todas estas cosas, condecendió a favor de la debilidad de la humanidad y apareció en la tierra. ¿Cuándo la prática y la teoría de la magia empezaron a ser despreciados debajo de los pies, sino hasta la manifestación de la Palabra Divina a los hombres? En una palabra, ¿cuándo la sabiduría de los griegos se volvió absurda, salvo cuando la verdadera Sabiduría de Dios se reveló a Sí misma en la tierra? En tiempos antiguos todo el mundo y todo lugar en este, era desviado por medio de la adoración a ídolos y los hombres pensaban que los ídolos eran los únicos dioses que existían. Pero ahora por todo el mundo los hombres están abandonando el temor a los ídolos y refugiándose con Cristo y al adorarlo a Él como Dios, ellos llegan a través de Él a conocer también al Padre, a quién no conocían antes.

 Atanasio, En la Encarnación [46]

  

13 - LOS POSTREROS TIEMPOS

Como lo empezamos a ver en el capítulo anterior, el periodo del que se habla en la Biblia como “los postreros tiempos” (o “los últimos tiempos” o la “última hora”) es el periodo entre el nacimiento de Cristo y la destrucción de Jerusalén. La iglesia primitiva estaba viviendo el final de la era antigua y empezando la nueva. Todo este periodo debe ser considerado como el tiempo de la Primera Venida de Cristo. Tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento, la destrucción prometida de Jerusalén es considerada un aspecto de la obra de Cristo, inmediatamente conectada con Su obra de redención. Su vida, muerte, resurrección, ascención, derramamiento del Espíritu y juicio sobre Jerusalén, todas son partes de Su única obra de traer Su Reino y crear Su Templo nuevo (ver, por ejemplo cómo Daniel 9:24-27 conecta la expiación con la destrucción del Templo). Lee el artículo completo!

Aug 28

Libro: El Paraíso Restaurado – Parte XII

El verdadero hecho es, como decía, que ya no existe ningún rey o profeta ni Jerusalén ni sacrificio ni visión entre ellos; sin embargo, toda la tierra está llena con el conocimiento de Dios y los Gentiles, olvidándose del ateísmo ahora se están refugiando con el Dios de Abraham a través de la Palabra, nuestro Señor Jesucristo.

Atanasio, En la Encarnación [40]

 

12 - EL SURGIMIENTO DEL ANTICRISTO

De acuerdo con las palabras de Jesús en Mateo 24, una de las características que va en aumento en la era que precedía al derrocamiento de Israel era la apostasía dentro de la Iglesia Cristiana. Esto fue mencionado antes, pero un estudio más concentrado, a estas alturas nos dará más luz en varios asuntos relacionados en el Nuevo Testamento – asuntos que muchas veces han sido malentendidos.

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Aug 21

El Paraíso Restaurado – Parte XI

Si Él no resucitó sino que todavía está muerto, ¿cómo es que Él derrota y persigue y derriba a los dioses falsos, quienes los incrédulos piensan que están vivos, y a los espíritus malignos a quienes adoran? Porque donde Cristo es nombrado, la idolatría es destruida y el fraude de los espíritus malignos es expuesto; de hecho, ninguno de esos espíritus puede soportar ese Nombre, sino que emprende el vuelo al sonido del mismo. Esta es la obra de Uno Que vive, no de uno muerto y más que eso, es la obra de Dios.

Atanasio, En la Encarnación [30]

 

11 - VINIENDO EN LAS NUBES

Hemos visto que el discurso de Cristo en el Monte de los Olivos, registrado en Mateo 24, Marcos 13 y Lucas 21, trata con “el fin” – no del mundo sino de Jerusalén y del Templo, sólo hace referencia exclusivamente a los “últimos días” de la era del Antiguo Pacto. Jesús claramente habló de Sus propios contemporáneos cuando Él dijo que “esta generación” vería “todas estas cosas.” La “Gran Tribulación” sucedió durante el tiempo terrible de sufrimiento, guerra, hambruna y asesinatos masivos previos a la destrucción del Templo en el año 70 DC. No obstante lo que parece ser un problema para esta interpretación es lo que Jesús dice después:

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