Nov 01

Día de la Reforma

El día de hoy celebramos el día de la reforma con los alumnos del Learning Center.
Fue un tiempo donde niños, jóvenes y maestros disfrutamos y aprendimos sobre la Reforma y los reformadores.
Aquí les compartimos unas fotos de el día de hoy.

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Oct 29

Un Buen Policía Muestra Que Caridad Es Mejor Que Coerción

Un Buen Policía Muestra Que Caridad Es Mejor Que Coerción
Dr. Joel McDurmon Octubre 10 de 2014 Traducción: Alberto Mansueti

http://americanvision.org/11387/good-cop-shows-charity-better-coercion/

Puede archivar ésta nota bajo el encabezado “Actos Aleatorios de Bondad”: en Emmett Township, Estado de Michigan, Oficial de Policía muestra que el camino a una sociedad libre pasa más por la caridad que por la coerción.

En su inspección de rutina, el Oficial Ben Hall notó que un pasajero de 5 años de edad no viajaba en el asiento de seguridad del vehículo. Su madre conducía, sabiendo que quebraba la ley, pero le explicó que no podía de momento permitirse el gasto de comprar un asiento de seguridad para su hija.

Lo que sucedió después fue una gran sorpresa: “Cuando le hablé a la señora DeLorenzo”, dijo el Oficial Hall al Noticiero FOX 17, “admitió que la niña debía estar en un asiento elevado. Reconoció que iba mal, pero que le habían caído encima los tiempos duros.” Entonces, en vez de ponerle boleta, el policía le pidió que se reuniera con él en un Walmart próximo, para comprarle él a la niña su asiento de seguridad. “Esos fueron los 50 dólares más fáciles que he gastado”, dijo el Oficial Hall. “Es algo que cualquier otro habría hecho en mi lugar; yo nada más estaba en posición para ayudarla.”

No se mencionó si el uniformado era o no cristiano, pero su acción es un buen ejemplo de esta enseñanza bíblica: “No te niegues a hacer el bien a quien es debido, cuando tuvieres poder para hacerlo. No le digas a tu prójimo: Anda, y vuelve, mañana te daré, cuando tienes contigo qué darle.” (Prov. 3:27–28).

Hall añadió lo que debería ser obvio para todo el mundo: “El billete no es lo que resuelve el problema. Lo que resuelve es que la niña esté en el asiento para niños como debe ser”. Y estas dos ideas nos dan una noción del concepto bíblico de sociedad libre: la coacción no resuelve el problema sino la caridad. Todas las confrontaciones, multas, intimidación y apremios, todas las inquisiciones, allanamientos, detenciones, invasiones, confiscaciones, inspecciones; todos esto se puede resumir bajo los títulos de violencia y robo legalizados. Pues sucede que no resuelven la gran mayoría de los problemas que impregnan la sociedad hoy día, aunque en su mayor parte se hallan criminalizados y penalizados en diversas formas y detalles.

Este caso de tráfico podría fácilmente haber terminado en una multa o algo peor. Quizás podría hasta haberse alertado el sistema CPS (ciber-físico) y creado otros problemas para la señora. Podría haberse desatado toda suerte de angustia y opresión de acuerdo a la ley, y un oficial perseguidor podría haber llegado muy lejos diciéndose a sí mismo que estaba defendido el bien común de la sociedad. Pero lo que habría estado haciendo es el mal y no el bien, e innecesariamente.

Y la verdad es que cualquier persona, en cualquier momento, puede ser víctima de algo así. Si no es con casos de niños, puede ser con cualquiera de una miríada de disposiciones legales que te penalizan, sea que estés conduciendo, o incluso estacionado sin moverte; y eso es sólo el código de tráfico. Hay mil secciones en ese código que te pueden afectar. El detective en este ahora famosa conferencia lo explica: siempre eres culpable de algo.

¿Quién de Uds. no es culpable de algo? A ver, ¿cuántos llegaron hoy manejando hasta aquí? ¿Alguno a más de 55 mph en la autopista? ¿Quién se va a ir de aquí apurado a casa a más de 55 mph en la autopista…?.

Todo el mundo hace siempre algo que le puede meter en problemas legales. Antes yo era oficial de policía, con uniforme, en la calle. Podía hacer seguimiento a cualquier vehículo, sin importar cuánto tiempo; pero si pasa suficiente tiempo, resulta que cualquier persona seguramente va a hacer algo que es ilegal, y si le pongo presión encima, para lo cual tengo justificación, puedo sacar algo más ilegal todavía.

Esto no es bueno; este es malo. Nuestro sistema legal no garantiza libertad; es un sistema complejo e ineludible de extracción de ingresos, diseñado en parte para mantener a sus agentes financiados con esos ingresos. Un mínimo de justicia penal verdadera sobrevive, pero es casi como un subproducto; la gente común vive bajo constante amenaza, y con miedo a la coacción, en todo momento.

Empero, lo que ocurrió con este policía, fue un bien y no un mal. Una persona estaba en condiciones de hacer el bien, a otra que estaba en una necesidad, tal vez incluso sin merecerlo, o incluso fuera de la ley. Esa persona era un agente armado del sistema, que quizá con razón, podría haberle impuesto una aflicción adicional, pero no lo hizo: retuvo el mal y no retuvo el bien.

Siguiendo la sugerencia de Gary DeMar, que es la forma de la ley bíblica: si podemos encontrar una forma de hacer funcionar el sistema de justicia en base a pagos voluntarios en vez de impuestos coercitivos, ahí estaríamos de verdad en el camino hacia una sociedad libre. DeMar escribe,

La policía y los bomberos podrían financiarse con pagos similares a las primas de seguros. Y para quienes no pueden pagar la cuota, las agencias de caridad de los vecinos y grupos de las iglesias podrían hacer un fondo de ayuda. (“Dios y de Gobierno”, por Gary DeMar, 2012, pp. 324, 326).

Cuando empezamos a pensar así, podemos hacer progresos para resolver situaciones y problemas. Actos bondadosos como el del oficial Hall son pequeños pasos en esa dirección, y pequeños rayos de luz, que nos apuntan a un mejor camino, que se nos está demandando hoy en día, y que es posible si lo queremos.

Oct 28

El Problema con las Niñas Bonitas

El Problema con las Niñas Bonitas

Blog Joyness the Brave Octubre 3 de 2014 Traducción: Alberto Mansueti
Leer Artículo original en inglés

El año pasado yo estaba como RA (Asesor Residente en la Universidad), y veía rostros brillantes a escondidas a través de mi puerta preguntando si podríamos reunirnos a hablar. Me encantaron las chicas de mi piso, y estaba yo inspirada viéndolas estirarse, luchar y crecer; verlas me ayudó a crecer muchísimo también a mí. (Y si estás leyendo esto y eres de los madrugadores o nocturnos … hola, te amo!)

Pero avanzando el semestre, empecé a notar frases recurrentes en el vocabulario de muchas chicas, hablando sobre situaciones diversas como por ej. problemas familiares, novios presionadores, amistades intensas:

“No quiero aparecer como pesada (o presionadora, o ‘pobrecita’, o ‘crítica’).”

Ejemplos:

“Me siento incómoda con su manera de actuar… pero no quiero aparecer como pesada.”

“Me siento maltratada… pero no quiero aparecer como ‘pobrecita’.”

“Pienso que lo que hacen está mal y es dañoso para ellos, pero no quiero aparecer como quien se siente superior.”

Cuando comencé a notar esta tendencia, también empecé a notar parecidas tensiones en mí misma. Empecé a ver que persistentemente, en la parte trasera de muchas de las mentes de las niñas, ya sea de manera consciente o no, hay la idea de que tenemos que ser lo que me gusta llamar “niñas bonitas.”

Admiramos a las niñas “tiernas”, “dulces” y “bonitas”, y tenemos reacciones negativas ante gente que se siente presionada, herida, indignada, incluso experimentando dudas, y a menudo les percibimos como con “malos sentimientos”, los cuales debemos reprimir y orar al respecto, porque no estamos “pensando lo mejor acerca de los demás”.

Creo que la línea divisoria entre ser honesta y ser pesada es más delgada quizá para las niñas que para los niños. Se espera de la niña una cierta pasividad agradable: que sea honesta, ¡pero no demasiado honesta! ¿No te ha pasado? Y esto se agrava por algunas ideas populares sobre cómo debe ser la feminidad bíblica.

Dice I Pedro 3:3-4, “Vuestro atavío no sea el externo de peinados ostentosos, de adornos de oro o de vestidos lujosos, sino el interno, el del corazón, en el incorruptible ornato de un espíritu afable y apacible, que es de grande estima delante de Dios.”
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Oct 27

Control del Mal en la Economía

Control del Mal en la Economía

Roger Oliver 24/10/2014

¿Es cierto que los malos empresarios siempre van a sacar provecho de los empleados? ¿Los empleados jamás van a tener poder para defenderse contra los abusos de sus jefes? ¿No hay nada que los obreros pueden hacer nada para protegerse? ¿El mal es tan poderoso que el bien nunca lo va a superar? ¿La naturaleza pecaminosa es tan poderosa que aún la sangre de Cristo no puede conquistarla? ¿No debe el gobierno civil proteger a los inocentes y débiles contra estos abusos?

Estas preguntas reconocen, tal vez inconscientemente, que la economía no es meramente un asunto de la distribución de recursos limitados con usos múltiples, es primero y principalmente una actividad ética. La respuesta tiene dos partes.

Primero, la Biblia reconoce que el rico puede hacer daño a sus empleados y a la economía y lo prohíbe. Por ejemplo, Levítico 19:13 dice, “No oprimirás a tu prójimo, ni le robarás. El salario de un jornalero no ha de quedar contigo toda la noche hasta la mañana.” ¿Qué tal cuando lo hacemos a la empleada que limpia nuestra casa? A los ricos les está prohibido comprar todo el grano en el mercado con el propósito de controlar el precio.[1] Proverbios 11:26, “Al que acapara el grano, el pueblo lo maldecirá; Pero bendición será sobre la cabeza del que lo vende.” En estos casos Dios dice que Él tomará venganza (Deuteronomio 32:25; Romanos 12:19). La Biblia no autoriza una sanción civil para estos delitos. Trae una amenaza del juicio de Dios pero no es parte de la ley judicial/civil.

Ya tenemos un montón de leyes para proteger al obrero de los empresarios. ¿Funcionan? Parece que no. Las leyes de la indemnización hacen tan difícil despedir a un empleado no productivo que las compañías buscan otras opciones. El resultado es más desempleo. ¿De qué sirve una ley de protección al obrero si no puede encontrar trabajo a causa de la misma ley? Los capacitados en la universidad pueden encontrar un buen trabajo mientras sean jóvenes pero su carrera profesional dura tal vez 20 años. Cumplen los años que obligan a la compañía a apartar dinero para su pensión y les despiden. Muchos pasan dos o tres años buscando trabajo sin éxito. Las compañías les dicen que pueden contratar a tres jóvenes por el salario que él puede demandar. Prefieren contratar a jóvenes a pesar de perder al empleado con diez veces más experiencia.

Tanto como la Ley prohíbe los abusos por parte de los dueños, da toda autoridad al dueño sobre su propiedad y su uso. La parábola de los viñadores en Mateo 20:1-15 hace claro que el dueño tiene derecho hace con sus recursos lo que quiere sin interferencia del gobierno ni de los trabajadores. Asimismo hace claro que el trabajador tiene toda libertad de aceptar o no la oferta de trabajo al salario ofrecido. Nota versículos 8 al 15:

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Oct 27

Bonos Escolares

Bonos Escolares: El Impuesto Doble
Gary North Octubre 10 de 2014. Escrito en 1976 y republicado en 1993 (*).
Traducción: Alberto Mansueti

http://www.garynorth.com/public/12990.cfm

 

Nota del Traductor: Este ensayo es una crítica al sistema de los bonos (“vouchers”) escolares, la propuesta del Profesor Milton Friedman. Con toda razón, Gary North sostiene que es un esquema de “seudo-mercado”, que sigue siendo financiación con impuestos extraídos coactivamente, que no rompe con la mentira de la “educación neutral”, y que le da al Estado el tremendo poder de “certificar” las escuelas e institutos de enseñanza “autorizados” a operar con bonos.

Pero en su respuesta, Julio 1 de 1993, el Prof. Friedman dice que en el fondo de la cuestión está de acuerdo con North, y por eso propone el esquema de bonos escolares como una “medida transicional”, pues no cree que pueda salirse del actual sistema estatista sin alguna clase de transición.

Si me preguntas mi opinión personal, yo también estoy 100 % de acuerdo con Gary North en todas y cada una de sus serias y muy bien fundadas alegaciones contra la educación estatal; pero el tema de Friedman no es ese. North explica cuál es el punto de llegada: separación total de Estado y educación. Y Friedman propone una ruta. Porque ni en Angloamérica ni en Latinoamérica, ni en punto alguno del planeta, se va a poder ir desde el comunismo docente a la educación de mercado libre de un día para el otro.

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“Toda enseñanza pública es una especie de máquina dinamo para polarizar la mente popular y moldear sus líneas de fuerza en la dirección que se supone más eficaz para los propósitos del Estado.” Henry Adams, The Education of Henry Adams (1907)

Todo el tiempo nos bombardean los periódicos y revistas con titulares sobre la “crisis en la educación”, que en realidad es una crisis operada por el Gobierno. Y casi todos los datos disponibles muestran que la crisis se acelera: las escuelas del centro de las ciudades se han convertido literalmente en varios campos de batalla: entre bandas rivales, entre profesores y alumnos, entre directivos y sindicatos docentes cada vez más vociferantes; y lo más importante: entre padres indignados y todo el sistema.
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Oct 24

La Historia de las Leyes Migratorias en Estados Unidos y Occidente

PASAPORTE, o salvoconducto en el tiempo de la guerra, es un documento que garantiza por medio de un poder beligerante, proteger a las personas y propiedades de operaciones hostiles. En un concepto más común, un pasaporte es un documento que le autoriza a una persona a salir o entrar a un país, o una licencia o salvoconducto para esto mismo. La persona se especifica ahí y se acredita su derecho a recibir ayuda y protección. Aunque en la actualidad a muchos países se puede entrar sin pasaportes, la oficina inglesa de asuntos extranjeros les recomienda a los que viajan a que los porten para proporcionarlo como un medio fácil de identificación en caso de requerirlo.

Ahora, cierra tus ojos e imagina un mundo donde pudieras viajar a cualquier país sin tener que llevar contigo ningún medio de identificación, ya fuera el pasaporte, visa o tarjeta de identificación. (En realidad, trata de imaginar, si puedes, un mundo donde puedes manejar en tu propio estado natal sin ningún medio de identificación, licencia de conducir o cualquier otra cosa). Imagina un mundo en donde no tienes que encontrarte con los pervertidos de la TSA (siglas en inglés para la Administración de Seguridad en el Transporte), los policías matones, los burócratas del control fronterizo, los oficiales de la aduana corruptos y avaros, etc. Imagina un mundo en donde el gobierno no tiene forma de controlar tus movimientos y si ellos quieren impedir que un criminal vaya a algún lado, la carga de la prueba estuviera en ellos: que ellos necesitaran primero probar en la corte con pruebas incontrovertibles el crimen cometido y entonces hicieran el arresto de tal forma que los derechos de la gente inocente no fueran violados – sin bloqueo de caminos, sin hacer dar de vueltas a la gente inocente para checar sus papeles, etc. Imagina un mundo en el que puedes libremente portar armas contigo en el avión o en un barco, o cualquier substancia que quieras o cualquier tipo de objeto de valor sin temor a que algún ladrón del gobierno en algún lugar haya decidido que ciertas substancias u objetos de valor no pueden pasar la frontera. Imagina un mundo en donde puedes comprar una casa, hacer negocios o conseguir un trabajo en cualquier lugar en el mundo y nunca ver a un burócrata del gobierno, nunca necesitar tener que ver a uno o nunca necesitar tener una identificación para ninguna de las actividades que hayas escogido.

Eso mis amigos, era el mundo en el que vivieron nuestros ancestros a poco más de 100 años atrás. La cita que te di fue de la Enciclopedia Británica de 1911. En ese año, una persona podía viajar por el mundo sin pasaporte. Si ellos decidían llevar un pasaporte era para protegerse de los ladrones del gobierno, no para facilitar que los ladrones del gobierno controlaran sus movimientos. Lee un poco de novela de hace un siglo y pon atención a la forma en la que ellos viajaban: ellos nunca tenían que encontrarse con oficiales de aduana, con un control fronterizo o experimentar cualquier otra violación de sus derechos. Un alemán podía subirse a un barco que iba a México, cruzar por el Pacífico, tomar otro barco a California, convertirse en buscador de oro, amasar una fortuna, tomar su oro y sus armas que compró en EU y regresar a Alemania por la misma ruta y él nunca tendría que declarar su oro ni sus armas en la frontera, ni mostrar algún pasaporte, ni siquiera utilizar su verdadero nombre en ninguna parte. Mientras no hubiera nadie que lo acusara de algún crimen con algún gobierno, se le dejaba libre y no se le molestaba por viajar, trabajar, hacer negocios, establecer contactos, etc. Ese fue el mundo que se nos dejó como legado por nuestros antepasados Cristianos.
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